La magia del perfume, ese poder secreto y sobrenatural se encierran las fragancias, fue particularmente cultivado por
los egipcios, quienes pasaron a la historia, entre otras cosas buenas como auténticos científicos y magos de la perfumeria.
Todo comenzó con el díos Tot, quién fue el pionero en el arte de la perfumería. El enseño a sus sacerdotes la dificil tarea de combinar y elaborar los diferentes aromas, convertirlas en esencias astrales, sustancias de poder y elevación espiritual.Los sacerdotes egipcios comenzaron a utilizar los
perfumes con fines religiosos y de adoración hacia sus dioses, perfumando los tem''plos y cuando oficiaban, perfumaban el ambiente para hacerles más gratos el mismo a los dioses. Hasta nuestros días han llegado perfumer de aquella época, que tienen 4000 años y aún conservan su fragancia. Para los egipcios, el perfume va asociado con la inmortalidad, por eso en las tumbas se ponían vasijas llenas de exóticos y penetrantes perfumes, se encontraron muchas fórmulas de perfumes y urguentos.
Los romanos tenían por costumbres encender un incensio especial a cada una de sus deidades; para el planeta Martes, aloe, para el planeta venus ambar gris, para el sol azafrán, para la luna alfóncigo, para el planeta jupiter casia, para el planeta mercurio, almizcle.Los dioses ciertamente poseían poderes supremos. Los perfumistas elaboraban unos perfumes exóticos, sútiles y poderosos aromas, combinados bajo lo más secretas fórmulas esotéricas y ocultistas. Los perfumes e inciencios eran el puente formado entre los hombres y sus dioses, esa costumbre de enviar mensajes a las deidades a través de nubes aromáticas que ascendían a los cielos, ésta conducta extendió la creencia que por medio de los perfumes se podian dominar a las deidades y seducirlas persuadiendolas a que cumplan las peticiones de los humanos y le concedieran sus deseos a cambio de perfumes e inciencios.
Los hídues, les otorgaron a los perfumes fines com{esticos, ceremoniales y medicinales, profundizando en las esencias y sus características básicas, buscando el poder y elevación que hay en cada aroma. En los primeros tiempos del imperio romano se usaron muchas las fragancias sobre todo en la época de Calígula y Neron. Los áraber fueron grandes cultivadores del arte de la perfumería, inventaron la destilación y se convirtieron en fanáticos del ámbar, la rosa y almizcle.Con la invaión de los moros a Europa comienza así el renacimiento de la ciencia e industría de los olores, volviendo los perfumes a las cortes y nobles europeas, dondes las damas usaban las diferentes fragancias para conquistar y subyugar a sus enamorados. Ela Reina I de Inglaterra, fue una gran fanática de la buena perfumería., demostrada por su habilidad de combinar aromas y el acto de regalar perfumes y urguentos a sus amistades y monarcas de otras tierras. Hoy los Franceses son los más nombrados en este oficio en el proceso de fabricación y comercialización.